Día 8, martes Tertulia "Martincho” de Tauromaquia
Charla con Raúl Aranda torero aragonés.
Coordinador Dr. José Antonio Gascón
Cámara de Comercio/ Sala Carreras.https://ateneodezaragoza.com/
Dr. José Antonio Gascón y Raúl Aranda.
Raúl Aranda Pérez
(Almazora, Castellón, el 3 de enero de 1952). Matador de
toros..., considerado aragonés por ser su familia aragonesa, y residir él desde
su primera infancia en Zaragoza. Vistió su primer traje de luces cuando contaba
quince años, en un festejo que se desarrolló en la plaza de Calanda el
11-X-1969. Como novillero totalizó 34 festejos sin caballos y 51 con caballos.
Tomó la alternativa el 23-V-1971 en Zaragoza: se lidiaron toros de los
herederos del conde de la Corte; fue padrino de la ceremonia Sebastián Palomo
Linares, y testigo Miguel Márquez; Raúl Aranda tuvo una tarde de éxito, cortó
tres orejas y salió a hombros de la plaza. Su confirmación de alternativa, en
la plaza de las Ventas de Madrid, tuvo lugar el 15-V-1972; alternó en aquella
fecha con Manolo Cortés y Julián García en la lidia de toros de Galache; cortó
dos orejas y salió a hombros por la puerta grande.
Hasta 1980 actuó en más de 200 corridas de toros en las
principales ferias y plazas, incluyendo las de Bilbao, Sevilla, Madrid,
Pamplona, Vitoria, Barcelona, Gijón y Zaragoza. Ha obtenido, entre otros, los
siguientes trofeos: Premio de la feria de San Isidro de 1972 a la mejor faena;
Concha de Oro de San Sebastián, Corona de Aragón de la feria del Pilar
zaragozana; trofeos a la mejor estocada en las ferias de Bilbao, Pamplona y
Huesca, además de otras distinciones. Ha sufrido percances con cierta
frecuencia: dos graves cornadas en las plazas de Bilbao y Barcelona; en los
cosos de Valencia y Tarragona fue herido en dos ocasiones, y también fue
alcanzado por los toros en Pamplona, Logroño, Huesca y Quito. Estas cornadas
rompieron a menudo una trayectoria que se calificaba de brillante, puesto que
el toreo de Raúl Aranda es capaz de concitar el arte, en especial en el manejo
del capote. Hasta la temporada 79 fue apoderado por Manuel Cisneros, ex
novillero aragonés nombrado en 1978 gerente general de los asuntos taurinos de
la empresa Pedro Balañá.
En su época de novillero concitó las mayores esperanzas por
su extraordinaria calidad torera. En 1969, tras su estreno con picadores en
Fuengirola, se presentó en Zaragoza, donde logró un formidable éxito. Aquel
festejo fue tan brillante que se le denominó “el del milagro”. En 1970, Aranda
se situó en primera línea de los novilleros, sumando 46 tardes.
La alternativa llegó en el coso zaragozano el 23 de mayo de
1971, en la lidia de serios toros del Conde de la Corte, siendo padrino Palomo
Linares y testigo Miguel Márquez. Aranda logró tres orejas y reafirmó las muy
crecidas esperanzas que en él tenía depositada la afición aragonesa, que lo
veía como una figura del toreo en ciernes. La confirmación de la alternativa,
el 15 de mayo de 1972, fue también triunfal, pues cortó dos orejas en su último
enemigo, de Galache. Su padrino fue Manolo Cortés y testigo Julián García. Fue
declarado por esa gran faena, colmada de temple y arte, máximo triunfador de la
feria de San Isidro por el periódico Informaciones y por la peña taurina
“Sergio Díaz”. Por ello se le contrató, poco después, para la corrida de
Beneficencia madrileña, la más importante del año, en la que logró un trofeo
alternando con Gabriel de La Casa y Paquirri, frente a toros de Juan Pedro
Domecq.
Aranda, en ese momento, parecía destinado a ser una gran
figura. Su excepcional clase, el manejo exquisito del capote, su temple y
dominio con la muleta así permitían asegurarlo. Se le llegó a llamar El Viti de
Aragón, por su concepción honda, clásica y estética del toreo. En esa temporada
de 1972 consiguió trofeos importantes, como la “Concha de Oro” de San
Sebastián, el premio al máximo triunfador de la feria de Bilbao, el reservado a
la mejor estocada en la feria de Pamplona, etc. Pero una serie de cogidas
sufridas en los momentos más decisivos hicieron que se desdibujaran aquellas
crecidas esperanzas y que su carrera se tornase desigual. Fueron catorce
percances, algunos de ellos de extremada gravedad y muy a destiempo, como los
padecidos en Bilbao y en Barcelona; este último, causado por un toro de Diego
Puerta, fue especialmente doloroso.
En 1991, para conmemorar su vigésima temporada como matador,
se encerró con seis toros en Zaragoza y cortó dos orejas. Su retirada
definitiva llegó el 14 de diciembre de 1996, en un festival en el que actuó
junto a grandes figuras de su tiempo.
https://www.fundacioncai.es/portal2006Files/UserFiles/File2/31.%20TOREROS%20ARAGONESES.pdf
Donde, está, la afición ?, hoy en un acto, organizado por el
Ateneo de zgz, (sección taurina), sentí vergüenza ajena, por la respuesta de
los aficionados, tengo 72 años, y era el más joven de los asistentes, excepto
un par de 45 años y del torero 70 tacos, La importancia de la asistencia creo
que es de la mayor de las viejas
costumbre de "hablar de toros, entre aficionados, perdón por mi
reiteración , realmente las peñas, están con la afición,?
Resultó muy taurina la exposición de los hechos, excelente
el comunicador, nuestro homenajeado, sentimental, narró, efemérides pasadas,
triunfos, desde su alternativa , con corte de tres orejas, saliendo por la
puerta grande de la Misericordia y salida en hombros de las Ventas, el día de
su confirmación con dos orejas en el portón, cortando rabo en la Misericordia.
y los tragos pasados cornalón en Bilbao, que a punto estuvo de amputar el brazo
izquierdo y apareció San Carlos Valcarreres, ".
Si, 50 años de alternativa como matador de toros, y torero
con Duende de la esperanza, busca en el arte equilibrio de luz y razón, donde
buscar, en el sentir del alma, unido y ubicado en su justicia artística, dibuja
círculos de gloria con su muleta prodigiosa.
PD. Excma. Diputación Provincial (propietaria) del Real Coso
de la Misericordia, negó el permiso, para lidiar un toro a puerta cerrada, por
motivo de su 50 años, como doctorado en tauromaquia.
Por: Enrique Carbonel.
D. Miguel Ángel "El Duque", director de "Se Hará lo Que Se Pueda" dirigiéndose al Maestro Raúl Aranda.
Raúl Aranda Pérez
(Almazora, Castellón, el 3 de enero de 1952). Matador de
toros..., considerado aragonés por ser su familia aragonesa, y residir él desde
su primera infancia en Zaragoza. Vistió su primer traje de luces cuando contaba
quince años, en un festejo que se desarrolló en la plaza de Calanda el
11-X-1969. Como novillero totalizó 34 festejos sin caballos y 51 con caballos.
Tomó la alternativa el 23-V-1971 en Zaragoza: se lidiaron toros de los
herederos del conde de la Corte; fue padrino de la ceremonia Sebastián Palomo
Linares, y testigo Miguel Márquez; Raúl Aranda tuvo una tarde de éxito, cortó
tres orejas y salió a hombros de la plaza. Su confirmación de alternativa, en
la plaza de las Ventas de Madrid, tuvo lugar el 15-V-1972; alternó en aquella
fecha con Manolo Cortés y Julián García en la lidia de toros de Galache; cortó
dos orejas y salió a hombros por la puerta grande.
Hasta 1980 actuó en más de 200 corridas de toros en las
principales ferias y plazas, incluyendo las de Bilbao, Sevilla, Madrid,
Pamplona, Vitoria, Barcelona, Gijón y Zaragoza. Ha obtenido, entre otros, los
siguientes trofeos: Premio de la feria de San Isidro de 1972 a la mejor faena;
Concha de Oro de San Sebastián, Corona de Aragón de la feria del Pilar
zaragozana; trofeos a la mejor estocada en las ferias de Bilbao, Pamplona y
Huesca, además de otras distinciones. Ha sufrido percances con cierta
frecuencia: dos graves cornadas en las plazas de Bilbao y Barcelona; en los
cosos de Valencia y Tarragona fue herido en dos ocasiones, y también fue
alcanzado por los toros en Pamplona, Logroño, Huesca y Quito. Estas cornadas
rompieron a menudo una trayectoria que se calificaba de brillante, puesto que
el toreo de Raúl Aranda es capaz de concitar el arte, en especial en el manejo
del capote. Hasta la temporada 79 fue apoderado por Manuel Cisneros, ex
novillero aragonés nombrado en 1978 gerente general de los asuntos taurinos de
la empresa Pedro Balañá.
En su época de novillero concitó las mayores esperanzas por
su extraordinaria calidad torera. En 1969, tras su estreno con picadores en
Fuengirola, se presentó en Zaragoza, donde logró un formidable éxito. Aquel
festejo fue tan brillante que se le denominó “el del milagro”. En 1970, Aranda
se situó en primera línea de los novilleros, sumando 46 tardes.
La alternativa llegó en el coso zaragozano el 23 de mayo de
1971, en la lidia de serios toros del Conde de la Corte, siendo padrino Palomo
Linares y testigo Miguel Márquez. Aranda logró tres orejas y reafirmó las muy
crecidas esperanzas que en él tenía depositada la afición aragonesa, que lo
veía como una figura del toreo en ciernes. La confirmación de la alternativa,
el 15 de mayo de 1972, fue también triunfal, pues cortó dos orejas en su último
enemigo, de Galache. Su padrino fue Manolo Cortés y testigo Julián García. Fue
declarado por esa gran faena, colmada de temple y arte, máximo triunfador de la
feria de San Isidro por el periódico Informaciones y por la peña taurina
“Sergio Díaz”. Por ello se le contrató, poco después, para la corrida de
Beneficencia madrileña, la más importante del año, en la que logró un trofeo
alternando con Gabriel de La Casa y Paquirri, frente a toros de Juan Pedro
Domecq.
Aranda, en ese momento, parecía destinado a ser una gran
figura. Su excepcional clase, el manejo exquisito del capote, su temple y
dominio con la muleta así permitían asegurarlo. Se le llegó a llamar El Viti de
Aragón, por su concepción honda, clásica y estética del toreo. En esa temporada
de 1972 consiguió trofeos importantes, como la “Concha de Oro” de San
Sebastián, el premio al máximo triunfador de la feria de Bilbao, el reservado a
la mejor estocada en la feria de Pamplona, etc. Pero una serie de cogidas
sufridas en los momentos más decisivos hicieron que se desdibujaran aquellas
crecidas esperanzas y que su carrera se tornase desigual. Fueron catorce
percances, algunos de ellos de extremada gravedad y muy a destiempo, como los
padecidos en Bilbao y en Barcelona; este último, causado por un toro de Diego
Puerta, fue especialmente doloroso.
En 1991, para conmemorar su vigésima temporada como matador,
se encerró con seis toros en Zaragoza y cortó dos orejas. Su retirada
definitiva llegó el 14 de diciembre de 1996, en un festival en el que actuó
junto a grandes figuras de su tiempo.
https://www.fundacioncai.es/portal2006Files/UserFiles/File2/31.%20TOREROS%20ARAGONESES.pdf