jueves, 10 de febrero de 2022

Raúl Aranda. Tertulia "Martincho" de Tauromaquia. Ateneo de Zaragoza.

Raúl Aranda Tertulia "Martincho" de Tauromaquia. Ateneo de Zaragoza.

Día 8, martes Tertulia "Martincho” de Tauromaquia

Charla con Raúl Aranda torero aragonés.

Coordinador Dr. José Antonio Gascón

Cámara de Comercio/ Sala Carreras.https://ateneodezaragoza.com/

Dr. José Antonio Gascón y Raúl Aranda.

Raúl Aranda Pérez

(Almazora, Castellón, el 3 de enero de 1952). Matador de toros..., considerado aragonés por ser su familia aragonesa, y residir él desde su primera infancia en Zaragoza. Vistió su primer traje de luces cuando contaba quince años, en un festejo que se desarrolló en la plaza de Calanda el 11-X-1969. Como novillero totalizó 34 festejos sin caballos y 51 con caballos. Tomó la alternativa el 23-V-1971 en Zaragoza: se lidiaron toros de los herederos del conde de la Corte; fue padrino de la ceremonia Sebastián Palomo Linares, y testigo Miguel Márquez; Raúl Aranda tuvo una tarde de éxito, cortó tres orejas y salió a hombros de la plaza. Su confirmación de alternativa, en la plaza de las Ventas de Madrid, tuvo lugar el 15-V-1972; alternó en aquella fecha con Manolo Cortés y Julián García en la lidia de toros de Galache; cortó dos orejas y salió a hombros por la puerta grande.



Miembros del Ateneo de Zaragoza junto al Maestro Raúl Aranda.

Hasta 1980 actuó en más de 200 corridas de toros en las principales ferias y plazas, incluyendo las de Bilbao, Sevilla, Madrid, Pamplona, Vitoria, Barcelona, Gijón y Zaragoza. Ha obtenido, entre otros, los siguientes trofeos: Premio de la feria de San Isidro de 1972 a la mejor faena; Concha de Oro de San Sebastián, Corona de Aragón de la feria del Pilar zaragozana; trofeos a la mejor estocada en las ferias de Bilbao, Pamplona y Huesca, además de otras distinciones. Ha sufrido percances con cierta frecuencia: dos graves cornadas en las plazas de Bilbao y Barcelona; en los cosos de Valencia y Tarragona fue herido en dos ocasiones, y también fue alcanzado por los toros en Pamplona, Logroño, Huesca y Quito. Estas cornadas rompieron a menudo una trayectoria que se calificaba de brillante, puesto que el toreo de Raúl Aranda es capaz de concitar el arte, en especial en el manejo del capote. Hasta la temporada 79 fue apoderado por Manuel Cisneros, ex novillero aragonés nombrado en 1978 gerente general de los asuntos taurinos de la empresa Pedro Balañá.


En su época de novillero concitó las mayores esperanzas por su extraordinaria calidad torera. En 1969, tras su estreno con picadores en Fuengirola, se presentó en Zaragoza, donde logró un formidable éxito. Aquel festejo fue tan brillante que se le denominó “el del milagro”. En 1970, Aranda se situó en primera línea de los novilleros, sumando 46 tardes.


La alternativa llegó en el coso zaragozano el 23 de mayo de 1971, en la lidia de serios toros del Conde de la Corte, siendo padrino Palomo Linares y testigo Miguel Márquez. Aranda logró tres orejas y reafirmó las muy crecidas esperanzas que en él tenía depositada la afición aragonesa, que lo veía como una figura del toreo en ciernes. La confirmación de la alternativa, el 15 de mayo de 1972, fue también triunfal, pues cortó dos orejas en su último enemigo, de Galache. Su padrino fue Manolo Cortés y testigo Julián García. Fue declarado por esa gran faena, colmada de temple y arte, máximo triunfador de la feria de San Isidro por el periódico Informaciones y por la peña taurina “Sergio Díaz”. Por ello se le contrató, poco después, para la corrida de Beneficencia madrileña, la más importante del año, en la que logró un trofeo alternando con Gabriel de La Casa y Paquirri, frente a toros de Juan Pedro Domecq. 

Aranda, en ese momento, parecía destinado a ser una gran figura. Su excepcional clase, el manejo exquisito del capote, su temple y dominio con la muleta así permitían asegurarlo. Se le llegó a llamar El Viti de Aragón, por su concepción honda, clásica y estética del toreo. En esa temporada de 1972 consiguió trofeos importantes, como la “Concha de Oro” de San Sebastián, el premio al máximo triunfador de la feria de Bilbao, el reservado a la mejor estocada en la feria de Pamplona, etc. Pero una serie de cogidas sufridas en los momentos más decisivos hicieron que se desdibujaran aquellas crecidas esperanzas y que su carrera se tornase desigual. Fueron catorce percances, algunos de ellos de extremada gravedad y muy a destiempo, como los padecidos en Bilbao y en Barcelona; este último, causado por un toro de Diego Puerta, fue especialmente doloroso. 


En 1991, para conmemorar su vigésima temporada como matador, se encerró con seis toros en Zaragoza y cortó dos orejas. Su retirada definitiva llegó el 14 de diciembre de 1996, en un festival en el que actuó junto a grandes figuras de su tiempo.

https://www.fundacioncai.es/portal2006Files/UserFiles/File2/31.%20TOREROS%20ARAGONESES.pdf

Donde, está, la afición ?, hoy en un acto, organizado por el Ateneo de zgz, (sección taurina), sentí vergüenza ajena, por la respuesta de los aficionados, tengo 72 años, y era el más joven de los asistentes, excepto un par de 45 años y del torero 70 tacos, La importancia de la asistencia creo que es de la mayor  de las viejas costumbre de "hablar de toros, entre aficionados, perdón por mi reiteración , realmente las peñas, están con la afición,?

Resultó muy taurina la exposición de los hechos, excelente el comunicador, nuestro homenajeado, sentimental, narró, efemérides pasadas, triunfos, desde su alternativa , con corte de tres orejas, saliendo por la puerta grande de la Misericordia y salida en hombros de las Ventas, el día de su confirmación con dos orejas en el portón, cortando rabo en la Misericordia. y los tragos pasados cornalón en Bilbao, que a punto estuvo de amputar el brazo izquierdo y apareció San Carlos Valcarreres, ".

Si, 50 años de alternativa como matador de toros, y torero con Duende de la esperanza, busca en el arte equilibrio de luz y razón, donde buscar, en el sentir del alma, unido y ubicado en su justicia artística, dibuja círculos de gloria con su muleta prodigiosa.

PD. Excma. Diputación Provincial (propietaria) del Real Coso de la Misericordia, negó el permiso, para lidiar un toro a puerta cerrada, por motivo de su 50 años, como doctorado en tauromaquia.

Por: Enrique Carbonel.



D. Miguel Ángel "El Duque", director de "Se Hará lo Que Se Pueda" dirigiéndose al Maestro Raúl Aranda.
Nuestro agradecimiento al Maestro Raúl Aranda, Ateneo de Zaragoza y a todos los allí presentes.

Raúl Aranda Pérez

(Almazora, Castellón, el 3 de enero de 1952). Matador de toros..., considerado aragonés por ser su familia aragonesa, y residir él desde su primera infancia en Zaragoza. Vistió su primer traje de luces cuando contaba quince años, en un festejo que se desarrolló en la plaza de Calanda el 11-X-1969. Como novillero totalizó 34 festejos sin caballos y 51 con caballos. Tomó la alternativa el 23-V-1971 en Zaragoza: se lidiaron toros de los herederos del conde de la Corte; fue padrino de la ceremonia Sebastián Palomo Linares, y testigo Miguel Márquez; Raúl Aranda tuvo una tarde de éxito, cortó tres orejas y salió a hombros de la plaza. Su confirmación de alternativa, en la plaza de las Ventas de Madrid, tuvo lugar el 15-V-1972; alternó en aquella fecha con Manolo Cortés y Julián García en la lidia de toros de Galache; cortó dos orejas y salió a hombros por la puerta grande.

Hasta 1980 actuó en más de 200 corridas de toros en las principales ferias y plazas, incluyendo las de Bilbao, Sevilla, Madrid, Pamplona, Vitoria, Barcelona, Gijón y Zaragoza. Ha obtenido, entre otros, los siguientes trofeos: Premio de la feria de San Isidro de 1972 a la mejor faena; Concha de Oro de San Sebastián, Corona de Aragón de la feria del Pilar zaragozana; trofeos a la mejor estocada en las ferias de Bilbao, Pamplona y Huesca, además de otras distinciones. Ha sufrido percances con cierta frecuencia: dos graves cornadas en las plazas de Bilbao y Barcelona; en los cosos de Valencia y Tarragona fue herido en dos ocasiones, y también fue alcanzado por los toros en Pamplona, Logroño, Huesca y Quito. Estas cornadas rompieron a menudo una trayectoria que se calificaba de brillante, puesto que el toreo de Raúl Aranda es capaz de concitar el arte, en especial en el manejo del capote. Hasta la temporada 79 fue apoderado por Manuel Cisneros, ex novillero aragonés nombrado en 1978 gerente general de los asuntos taurinos de la empresa Pedro Balañá.

En su época de novillero concitó las mayores esperanzas por su extraordinaria calidad torera. En 1969, tras su estreno con picadores en Fuengirola, se presentó en Zaragoza, donde logró un formidable éxito. Aquel festejo fue tan brillante que se le denominó “el del milagro”. En 1970, Aranda se situó en primera línea de los novilleros, sumando 46 tardes.

La alternativa llegó en el coso zaragozano el 23 de mayo de 1971, en la lidia de serios toros del Conde de la Corte, siendo padrino Palomo Linares y testigo Miguel Márquez. Aranda logró tres orejas y reafirmó las muy crecidas esperanzas que en él tenía depositada la afición aragonesa, que lo veía como una figura del toreo en ciernes. La confirmación de la alternativa, el 15 de mayo de 1972, fue también triunfal, pues cortó dos orejas en su último enemigo, de Galache. Su padrino fue Manolo Cortés y testigo Julián García. Fue declarado por esa gran faena, colmada de temple y arte, máximo triunfador de la feria de San Isidro por el periódico Informaciones y por la peña taurina “Sergio Díaz”. Por ello se le contrató, poco después, para la corrida de Beneficencia madrileña, la más importante del año, en la que logró un trofeo alternando con Gabriel de La Casa y Paquirri, frente a toros de Juan Pedro Domecq.

Aranda, en ese momento, parecía destinado a ser una gran figura. Su excepcional clase, el manejo exquisito del capote, su temple y dominio con la muleta así permitían asegurarlo. Se le llegó a llamar El Viti de Aragón, por su concepción honda, clásica y estética del toreo. En esa temporada de 1972 consiguió trofeos importantes, como la “Concha de Oro” de San Sebastián, el premio al máximo triunfador de la feria de Bilbao, el reservado a la mejor estocada en la feria de Pamplona, etc. Pero una serie de cogidas sufridas en los momentos más decisivos hicieron que se desdibujaran aquellas crecidas esperanzas y que su carrera se tornase desigual. Fueron catorce percances, algunos de ellos de extremada gravedad y muy a destiempo, como los padecidos en Bilbao y en Barcelona; este último, causado por un toro de Diego Puerta, fue especialmente doloroso.

En 1991, para conmemorar su vigésima temporada como matador, se encerró con seis toros en Zaragoza y cortó dos orejas. Su retirada definitiva llegó el 14 de diciembre de 1996, en un festival en el que actuó junto a grandes figuras de su tiempo.

https://www.fundacioncai.es/portal2006Files/UserFiles/File2/31.%20TOREROS%20ARAGONESES.pdf