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HISTORIA TAURINA DE SALAMANCA, FERIA, PLAZAS Y ESCUELAS
Salamanca es una de las regiones de mayor tradición taurina
de España. Su campo es tierra de toros y, además, ha sido cuna de grandes
toreros como El Viti, Julio Robles y El Niño de la Capea, entre otros. Por todo
ello, en Salamanca se vive La Fiesta de manera especial, gracias al arraigo que
ésta ha tenido en la capital charra a lo largo de los siglos.
La feria de la Virgen de la Vega es el máximo exponente de
las celebraciones taurinas que se celebran en Salamanca. Sus raíces se
encuentran en las ferias de ganado que se celebraban siglos atrás en la ciudad.
Cada año en septiembre, los mejores diestros del panorama
actual se dan cita en la Plaza de Toros de La Glorieta. Inaugurada en 1893,
este impresionante coso taurino de aire neomudéjar alberga un total de 10.858
espectadores y se encuentra situado en el Paseo de la Merced.
La Escuela de Tauromaquia de Salamanca fue creada en 1985.
En ella, los alumnos son formados con enseñanzas teórico prácticas relacionadas
con las diversas suertes del toreo y reciben al mismo tiempo información sobre
los aspectos culturales y profesionales que rodean al mundo taurino, cumpliendo
así los objetivos de promover una enseñanza de calidad y fomentar la afición
taurina.
LA DEHESA Y EL TORO DE LIDIA
Salamanca es desde la antigüedad una zona privilegiada para la cría de ganado bravo gracias a la existencia de esos ecosistemas tan peculiares que son las dehesas, principalmente el Campo Charro. Los abundantes pastos y el arbolado de encinas y robles, junto con las charcas y pequeños arroyos, constituyen el hábitat perfecto para el toro de lidia. Este singular entorno tiene también su espacio en el museo.
Este espacio nos presenta ante los datos que revelan la importancia del toro en la economía y el empleo, las ganaderías y una mirada hacia la dehesa como ecosistema y entorno privilegiado para la cría del toro de lidia y la conservación de especies en peligro.
Es particularmente hermoso el traje corto o traje campero,
inspirado en las faenas del campo y utilizado para las tientas y festivales.
COLECCIÓN DE TRAJES DE TOREAR
El vestido de torear no hace a un torero, pero
verdaderamente no hay torero, ni fiesta como mandan los cánones, con un tipismo
tradicional, sin un traje de luces.
Y es que constituye un elemento fundamental, completado con
el resto de instrumentos de torear, de la ceremonia de la corrida, desde que el
torero se viste en el hotel o en casa, y después del paseíllo, durante toda la
lidia.
Además del traje de luces, existen otras variedades
utilizadas por los toreros en otras ocasiones. Tal es el caso del llamado traje
goyesco, más sencillo y con menos carga decorativa, inspirado en los que se
lucían en época de Goya. Se utiliza simplemente en contadas ocasiones como las
corridas goyescas, destacando fundamentalmente la que cada año se celebra en
Ronda.
Destacan los trajes de picador de Juan María y Aurelio
García, grandes varilargueros salmantinos así como los bordados en plata del
banderillero José Luís Barrero.
El Viti:
De toreo elegante y serio, pundonoroso y honesto en su
quehacer, valiente y sobrio sin concesiones fáciles a la galería. Maestro del
temple y creador de faenas de una ligazón sorprendente. Su espacio alberga
numerosos tesoros que reflejan su trayectoria como uno de los grandes matadores
de toros de su época.
De blanco y oro tomó la alternativa El Viti en Madrid el 13
de mayo de 1961. Tuvo como padrino a Gregorio Sánchez y como testigo a Diego
Puerta. Un torero y tres astronautas. Así puede definirse este cartel firmado
por Santiago Martín junto con los tres famosos astronautas que llegaron a la
Luna, Amstrong, Aldrin y Collins. Diego Puerta, Paco Camino y El Viti, un
cartel que se repetiría a lo largo de muchas tardes en la década de los 70.
Guapito fue el toro que El Viti estoqueó en su alternativa.
Negro zaíno, pertenecía a la ganadería de Alipio Pérez Tabernero Sanchón, al
que corta una oreja. Otra arrancaría a su segundo oponente, lo que le valió la
salida a hombros.
El escultor Ángel Mateos quiso rendir homenaje al torero de
Vitigudino con una escultura, en la que se refleja toda la sobriedad y
elegancia del matador charro.
El Niño de la Capea:
Torero alegre, dominador, que ocupa con indudable justicia
un puesto privilegiado en la torería de su tiempo. La terna de oro del toreo
salmantino, El Niño de la Capea, Julio Robles y Santiago Martín, El Viti.
El torero de Chamberí tomó la alternativa en 1972, una
fotografía ilustra el momento en el que Paco Camino le cede los trastos en la
Plaza bilbaina en presencia de Paquirri.
Litografía editada por la real Fábrica de Moneda y Timbre
del torero salmantino ejecutando un derechazo. Numerada con el número 1 de una
serie de 150.
En este museo no podía faltar el cartel histórico de la
terna de hora charra en la que coincidieron, por última vez, en la Plaza de
toros de La Glorieta, en el año 1979.
Julio Robles:
Torero al que nunca le falló ni el deseo de superación ni su
destacable pundonor. Inmejorable en el primer tercio, poseía una de las capas
más brillantes de su tiempo; destacaban sus reposadas faenas de muleta e,
incluso, en ocasiones, la forma de practicar la suerte suprema tenía cualidades
sobresalientes. Robles se caracterizó por su toreo hondo, clásico, artista, e
hizo vibrar con su toreo de capa.
El terno rosa y oro
que se exhibe en el museo fue el vestido que Julio Robles utilizó la tarde de
su debut con picadores en la plaza de Lérida, el 10 de mayo de 1970, con
novillos de Mª Lourdes Martín Pérez Tabernero.
Jaranero fue uno de
los toros más destacados en la trayectoria del matador salmantino. Lo estoqueó
en la Feria de San Isidro de 1978, pertenecía a la ganadería de Eugenio Lázaro
Soria y le cortó una oreja.
La Monumental de Las Ventas se convirtió en un talismán para
el torero de Fontiveros. En ella dio muerte a Sombrerito, de la ganadería de Aldeanueva,
el 7 de julio de 1985. Le cortó una oreja y dio tres vueltas al ruedo.
Gran amante de las faenas camperas y de la caza, Robles
lució este traje corto en numerosas ocasiones, tanto en faenas camperas como en
diversos festivales.
¡Cuántos deseos y oraciones delante de su capilla! Frente a
ella se santiguaba el torero cada tarde que se enfrentaba al miedo y a la
muerte. La Virgen del Carmen, el Cristo del Gran Poder y de Medinaceli, Santa
Teresa o la Inmaculada fueron testigos muchas temporadas de sus miedos y
alegrías, de sus triunfos y sus fracasos.
HISTORIA: MUSEO TAUTINO DE SALAMANCA.
El Museo Taurino de Salamanca nace con una clara vocación:
dar realce y reconocimiento a la Fiesta de los toros y a los toreros de
Salamanca. Fue creado por la Federación de Peñas Taurinas de Salamanca
"Helmántica" y en la actualidad es gestionado por el Ayuntamiento de
Salamanca a través de Turismo, Comercio y Promoción Económica de Salamanca,
S.A.U.
Dicha federación se creó en el año 1989 con el propósito de
acoger las peñas de toreros salmantinos que por aquel entonces existían en la provincia.
Entre las peñas fundadoras estaban la Peña Taurina "Paco Pallarés",
Peña Taurina "El Viti", Peña Taurina Salmantina, Peña Taurina
"Niño de la Capea", Peña Taurina "Tendido Universitario",
Peña Taurina "Cesterito", Peña Taurina "Víctor Manuel", Peña
Taurina "Tom´s Pallín", Peña Taurina "Rui Bento Vázquez" y
Peña Taurina "Julio Robles".
Durante los primeros años de su andadura estuvo al frente de
la federación D. José Silguero Honorato, miembro de la Peña Taurina "Paco
Pallarés".
En los primeros años de su fundación se llevaron a cabo
diferentes actos y homenajes, como el realizado a El Viti con la colocación de
una estatua que le representa a la puerta de la plaza de toros de La Glorieta
Con el transcurso de los años se irán sumando más peñas,
como la Peña Taurina "Pepe Luís Gallego", la Peña Taurina "José
Ramón Martín" y la Peña Taurina "José Luis Ramos".
En el año 1991 accede al cargo de presidente, por
unanimidad, D. Eusebio Cembellín Lorenzo, perteneciente a la peña de El Niño de
la Capea. Durante estos años la junta directiva tiene a bien nombrar socio de
honor al recordado Julio Robles. Igualmente, comienzan a trabajar en la
creación de un museo dedicado a ganaderías y toreros salmantinos.
El año 1993 comienza para la Federación con la misión de
poner en marcha definitivamente el museo taurino; así se crea una comisión
encargada de recopilar direcciones de toreros, ganaderos y aficionados que
ceden o donen distintos objetos que, bien por su valor artístico o histórico,
puedan ser expuestos para su admiración.
Tras largas jornadas de trabajo, el Museo Taurino de
Salamanca se inaugura el 29 de diciembre de 1993 en un local cedido por el
Ayuntamiento de Salamanca en la céntrica calle Doctor Piñuela.
A lo largo de los años siguientes el museo continúa
trabajando con el fin de atesorar nuevos fondos, sin descuidar otras
actividades como la realización de conferencias, fiestas taurinas, galas de
entrega de trofeos. Todo ello encaminado a la difusión de la Fiesta Nacional.
En el año 1995 la Federación le pone apellido al Museo
Taurino, pasándose a llamar Museo Taurino de Salamanca "Primitivo Sánchez
Laso" en honor de un gran aficionado que durante muchos años fue
presidente de la Peña Taurina Salmantina y que, al tratarse de un museo creado
y gestionado por aficionados, se consideró una forma excelente de rendirle
homenaje.
En el año 2002 D. Eusebio Cembellín no se presenta a la
reelección como presidente y accede al cargo D. Felicísimo Mesonero Mesonero,
quien ha permanecido al frente de la junta directiva hasta 2007, año en que
toma posesión al frente de la Federación D. José Martín Hernández.
Desde 2016 la Federación está presidida por Luciano Sánchez
Hernández.
La actual junta directiva tiene entre sus objetivos la
modernización y difusión del Museo Taurino a través de acciones como las
exposiciones temporales con la creación del llamado "Museo Itinerante",
que trata de acercar el arte taurino a todos los rincones de la provincia.
El 30 de noviembre de 2017, el alcalde de Salamanca, Alfonso
Fernández Mañueco, y el presidente de la Federación de Peñas Taurinas, Luciano
Sánchez, presentan la nueva musealización del Museo Taurino.
El principal objetivo es que el Museo sea un espacio de
referencia en la ciudad para la difusión, defensa e investigación de la cultura
y el patrimonio en torno al toro, sus artistas y el paisaje de dehesas; para el
conocimiento de la realidad del mundo taurino, su difusión y conservación y el
conocimiento de sus valores relacionados con la identidad local.
A lo largo de los años el Museo Taurino se ha convertido en
un centro de referencia para todos aquellos aficionados que quieren disfrutar
del arte de Cúchares y recordar a grandes glorias del panorama taurino que
jamás desaparecerán de la memoria de los aficionados al haber escrito una
página con letras de oro en el libro de la tauromaquia salmantina.
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